Familia piel
Tres protocolos de rostro con control de hidratación y eritema
La familia de piel concentra el trabajo sobre barrera, mancha y textura. Las tres fichas comparten fotografía frontal y a 45 grados, medición de hidratación cutánea y una escala de eritema de 0 a 4 tomada bajo la misma lámpara. El intervalo mínimo entre ácidos y una higiene profunda se define en la valoración, no en la recepción.
Higiene facial profunda
La sesión abre con lectura de la ficha basal y limpieza en dos pasos para retirar residuo y sebo sin deslipidizar de más. Sigue una vaporización breve, extracción solo donde el folículo lo permite y una mascarilla calibrada al tipo de piel registrado ese día. El cierre incluye fotoprotección y una nota de 48 h sobre lo que no debe aplicarse en casa. El objetivo no es «dejar la piel perfecta al salir», sino dejar un registro comparable para el siguiente control.
En piel mixta con brotes, el protocolo se acota a la zona mandibular y se evita el vapor prolongado. En piel seca se reduce el tiempo de extracción y se prioriza la reposición de agua en el estrato córneo. Si hay eritema de 3 o 4 al inicio, la higiene se aplaza o se convierte en una sesión de barrera. El personal anota el número de lesiones activas visibles en el encuadre estandarizado, no un recuento clínico de acné.
Quien llega con maquillaje de alta cobertura suma 8 a 10 min de desmaquillado; por eso pedimos acudir sin base cuando sea posible. El primer control de seguimiento de esta ficha se hace a las 48 h si hubo extracción, y el control de programa a las semanas 2, 6 y 12 si la higiene forma parte de un plan de 8 sesiones.
Duración: 60 min de cabina.
Frecuencia sugerida: cada 3 a 4 semanas en mantenimiento; cada 14 días durante las primeras 6 semanas de un programa de brotes, si la barrera lo tolera.
Se mide: hidratación cutánea (%), eritema (escala 0–4), número de lesiones activas en el encuadre frontal.
No indicado para: heridas abiertas, herpes labial activo, quemadura solar de menos de 7 días, rosácea en brote agudo no valorada por dermatología, o uso de isotretinoína oral en los 6 meses previos sin alta médica por escrito.
Protocolo de hiperpigmentación
Este protocolo trabaja manchas postinflamatorias y lentigos superficiales con una secuencia de preparación, activo y fotoprotección estricta. La primera sesión no aplica el activo de mayor intensidad: se comprueba la tolerancia con una prueba de 24 a 48 h y se fotografía el pómulo derecho e izquierdo a distancia fija. A partir de la segunda cita se sube o se mantiene la concentración según el eritema residual y la hidratación.
El plan tipo dura 10 semanas con 8 sesiones y tres controles. En casa se pide un fotoprotector de amplio espectro cada mañana y se suspenden ácidos no indicados por el centro. Si la persona no puede sostener la fotoprotección por trabajo al aire libre sin reaplicación, se documenta y se cambia a un esquema más conservador. La ficha compara el contraste de la mancha bajo la misma luz, no una promesa de desaparición.
Cuando la mancha tiene bordes irregulares, cambio rápido de color o sangrado, no se inicia el protocolo y se indica valoración dermatológica. Lo mismo ocurre en embarazo y lactancia: el centro no aplica despigmentantes de cabina en esos periodos. El cierre de las 12 semanas entrega la tabla Inicio / Semana 6 / Semana 12 y un plan hogareño de 8 semanas.
Duración: 50 a 70 min según el activo del día.
Frecuencia sugerida: 8 sesiones en 10 semanas, con intervalo de 7 a 10 días.
Se mide: contraste de mancha en fotografía estandarizada, hidratación cutánea (%), eritema (0–4) a los 20 min de terminar.
No indicado para: embarazo, lactancia, fotosensibilidad no controlada, heridas en el área, uso reciente de retinoides orales, o manchas que requieran diagnóstico médico antes de cualquier activo.
Rutina antiedad con ácidos
La rutina se diseña para pieles a partir de los 45 años que buscan mejorar textura y luminosidad con ácidos de cabina, no con rellenos ni aparatología invasiva. La valoración registra hidratación, eritema basal y una foto de tres cuartos. El primer mes usa un ácido de menor porcentaje para mapear la respuesta a las 48 h. Recién entonces se fija la escalera de las semanas 2 a 12.
Entre sesiones se indica un hidratante de barrera y se prohíbe superponer ácidos de casa no acordados. Si la hidratación cae por debajo del rango de referencia del protocolo, se inserta una sesión de reparación y se retrasa el siguiente ácido. El centro no promete borrar arrugas de expresión: anota cambios de textura y de hidratación bajo condiciones repetibles.
Las personas con dermatitis activa, eccema facial o tratamiento oncológico en curso no entran a esta rutina hasta tener visto bueno externo. Quienes usan retinoides tópicos de prescripción deben suspenderlos el número de noches que fije la ficha, habitualmente 5 a 7 antes de cada ácido. El control de la semana 6 decide si se mantiene, se baja o se cierra el plan.
Duración: 55 min.
Frecuencia sugerida: cada 10 a 14 días, 6 a 8 sesiones en 12 semanas.
Se mide: hidratación cutánea (%), eritema (0–4), adherencia al plan (sesiones cumplidas / programadas).
No indicado para: barrera alterada con escozor constante, embarazo, heridas, herpes activo, o imposibilidad de sostener fotoprotección diaria.